domingo, 24 de marzo de 2019

西遊記 (Saiyuuki): El viaje al oeste

Hace unos días, mientras conversaba con mi hermano sobre la literatura infantil, hablamos de El viaje al oeste, que varios expertos consideran como una de las obras más antiguas en el género.

Recordamos que, durante nuestra infancia, habíamos visto por televisión una serie japonesa de dicha obra.  Se llamaba Mako, el súper simio.

Mi hermano la encontró en inglés en Youtube bajo el título Monkey:



Los más jóvenes tal vez la desdeñen, pero si les gusta Dragon Ball y aprecian al divertido y carismático Son Gokú, tal vez deban ver Monkey y leer Saiyuuki, ya que ahí encontrarán al verdadero Son Gokú.  Se trata del rey mono que, por problemático, fue condenado a acompañar al monje en su travesía al oeste.


martes, 12 de febrero de 2019

La crítica biográfica: ¿está de regreso?

Hace unos días, leí un artículo sobre la crítica biográfica, ese enfoque literario que se basa en la vida de los autores para analizar los textos.  La crítica biográfica ha estado aquí por mucho tiempo, pues autores como Samuel Johnson lo utilizaron.  Incluso se habla de que este enfoque literario surgió al menos en el período renacentista.

Por supuesto, cuando llegaron los Nuevos Críticos, perdió fuerza ya que la Nueva Crítica hace a un lado todos los elementos externos al texto y los llama falacias (La Falacia Intencional, la Falacia Afectiva, y la Falacia Biográfica).

No obstante, cuando yo estaba en secundaria y debíamos analizar obras literarias, nuestra profesora siempre nos refería a la biografía de los autores y nos animaba a ver cómo la vida del autor había influido en el texto. Recuerdo que yo a veces me preguntaba si no podía ser al revés: ¿No habían influido los textos en la vida de cada autor?  Después de todo, nosotros los estábamos estudiando por sus textos, no por quienes eran a nivel personal.

Aunque existen obras altamente biográficas, como las de Charles Dickens, Walt Whitman y Amélie Nothomb, otras como El señor de los anillos, Battle Royale y Los juegos del hambre parecen ir en la línea contraria. Si se suma el auge de la literatura fantástica, en especial el género para los adultos jóvenes, es posible especular que la crítica biográfica ya es asunto del pasado.

Sin embargo, recuerdo que con el primer cuento que publiqué, un estudiante creyó que la profesión del personaje principal reflejaba mi profesión personal, y no era así.  Lo mismo me ocurrió con otro cuento, en el que me dijeron que se notaba que yo había tenido perros, lo cual es falso: nunca he tenido.  Lo anterior me indica que las personas todavía miran el texto como un sustrato biográfico.

Por una parte, creo que tienen razón. Me parece muy difícil que el ser humano escriba algo totalmente ajeno a su experiencia. Hasta la ciencia ficción, con su tecnología futurista, depende de la tecnología conocida.

Por otra parte, no se debe olvidar que los textos poseen cierta autonomía de sus autores, en menor o mayor grado.  ¿Quién nos puede indicar, por ejemplo que una (auto)biografía constituye un reflejo fiel de la vida de una persona? ¿No se omitieron, mejoraron, cambiaron, o malinterpretaron detalles, por las razones que sea?

A pesar de todo eso, algo me llama la atención.  En la actualidad, otros enfoques literarios, directa o indirectamente, utilizan la vida del autor para analizar los textos.  Dos ejemplos son el Nuevo Historicismo, que retoma los sesgos personales tanto del autor como de la crítica misma, lo cual convierte a la biografía de los críticos y de los autores en elementos directamente relacionados con el texto.  El segundo ejemplo, tal vez más indirecto, puede ser el enfoque feminista.  Al enfatizar la importancia de las obras escritas por mujeres, muchas veces se remite a la biografía de las autoras para el análisis de la opresión patriarcal.  Del mismo modo, los enfoques feministas a menudo ligan directamente la vida del autor con sus textos (Hemingway es constantemente atacado por ser patriarcal, lo cual acentúa de algún modo el análisis de sus obras en ese marco de pensamiento).  

Me pregunto si pronto la biografía de los autores volverá a ser un requisito indispensable para el análisis literario, como en mis días de secundaria.


martes, 1 de enero de 2019

¡Feliz año nuevo!

Y ahora que el año 2019 está aquí, aprovecho para agradecer a todas las personas que de una u otra manera me han apoyado y me han brindado enseñanzas para seguir por esta vida.  ¡Que el año 2019 les brinde lo mejor!