sábado, 21 de julio de 2018

Los gatitos lectores y otras cuestiones



Las fotos de gatitos son tremendamente populares en el ciberespacio. Entre ellas, las que me llaman más la atención son las de los gatitos lectores.  Por supuesto, tenía que ser así, ya que combinan dos elementos geniales: la lectura y los gatos.  ¿Cómo no me iban a gustar?

Sigmund Freud dijo que el tiempo que se pasa con un gato jamás es tiempo perdido, y estoy de acuerdo.  Si ese gato es además un asiduo lector, lo que nos enseñaría sería invaluable... O, por el contrario, nos ignoraría como solo los gatos pueden hacerlo y continuaría su lectura.


Sin importar la acción del felino, insisto en que la compañía de un gato lector sería muy interesante y enriquecedora.

¿Y qué haría yo luego de semejante experiencia?

No sé qué decir; y como una imagen vale más que mil palabras, me uno a los que responderían con una foto de un conejo con un panqueque en la cabeza.

¡Pásenla bien!  😀

sábado, 16 de junio de 2018

Un libro de crítica literaria con historia

Hace unos días compré el libro Critical Practice, de Catherine Belsey, para usarlo en el curso de Estética y teoría literaria que impartiré el otro semestre.

Compré varios libros, de hecho, la mayoría usados.  Personalmente, los libros de segunda mano me gustan bastante porque, con sus marcas y signos inequívocos del uso y del paso del tiempo, me muestran el camino que han recorrido por la vida.  Algunos hasta traen sorpresas, muy como el que usó Harry Potter en El Príncipe Mestizo.

El libro de Belsey fue uno de los que venían con sorpresas; alguien le dibujó en la cara interna de la tapa varias explicaciones con el mismo método que yo uso para muchas de mis clases:

Me sentí como si este libro hubiera sido mío por toda la vida y fue sorprendente darme cuenta de que alguien más comparte el mismo estilo "artístico" que yo.

miércoles, 23 de mayo de 2018

¿La ciencia ficción provoca una lectura menos detallada?

Según un estudio de Chris Gaveler y Dan R. Johnson, dos investigadores estadounidenses, cuando los lectores identifican un texto como perteneciente al género de ciencia ficción, su forma de lectura varía de forma negativa.

Básicamente, los investigadores transformaron un extracto de un texto literario en uno de ciencia ficción al cambiar el ambiente (un restaurante en el original) por una galería espacial llena de extraterrestres.  No obstante, el personaje principal y las acciones se mantuvieron iguales.

¿Qué sucedió?  Descubrieron que los lectores sentían menos empatía con los personajes y leían el texto de forma más descuidada en el caso del de ciencia ficción. Los sujetos del estudio también percibían una calidad bastante inferior en el texto alterado comparado con el original.

Sin embargo, Gaveler piensa que el problema no se halla en los textos, sino en los sesgos personales de los lectores.  Es decir, si un lector percibe la ciencia ficción como un género menos serio, adaptará su lectura de la misma forma para leer un texto de dicho género.

Me pregunto si la dimensión estética tendrá algo que ver.  Después de todo, no se está trabajando con un texto originalmente escrito como ciencia ficción, sino con un texto de otro tipo, el cual ha sido modificado para que aparente ser de dicho género.  Esa también podría ser una variable en el estudio, publicado el 23 de noviembre de 2017.

Creo que voy a investigar más sobre eso.