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jueves, 14 de noviembre de 2019

¡Hasta la vista, maestro Harold Bloom!

El 16 de octubre de este año falleció una de las figuras más influyentes de la crítica literaria moderna: Harold Bloom.

Para todos los que trabajamos en crítica literaria, es imposible ignorar las posturas de Bloom, independientemente de nuestro rechazo o aceptación de ellas.  Bloom siempre abogó por la estética de la literatura sobre cualquier otra dimensión del texto, lo cual convirtió sus ideas en el blanco de los ataques de las escuelas críticas posmodernas.  Él, por su parte, agrupó el marxismo, el feminismo, los estudios multiculturales y el neohistoricismo en la categoría que llamó "Crítica del Resentimiento".

Entre sus obras, destaca El canon occidental. En dicho libro, Bloom recopila las obras literarias que, debido a su superioridad estética, merecen ser recordadas.

Venerado por muchos y odiado por muchos otros, Bloom siempre defendió su postura crítica. Su partida sin duda dejará un vacío en la academia, ya que, sin importar lo que pensemos de su trabajo, él fue un gran maestro y de algún modo nos enseñó a todos.


Harlold Bloom en el Show de Charlie Rose. Crédito: Camarógrafo del programa: https://www.youtube.com/watch?v=iovdjZi4xTI&t=622s

martes, 12 de febrero de 2019

La crítica biográfica: ¿está de regreso?

Hace unos días, leí un artículo sobre la crítica biográfica, ese enfoque literario que se basa en la vida de los autores para analizar los textos.  La crítica biográfica ha estado aquí por mucho tiempo, pues autores como Samuel Johnson lo utilizaron.  Incluso se habla de que este enfoque literario surgió al menos en el período renacentista.

Por supuesto, cuando llegaron los Nuevos Críticos, perdió fuerza ya que la Nueva Crítica hace a un lado todos los elementos externos al texto y los llama falacias (La Falacia Intencional, la Falacia Afectiva, y la Falacia Biográfica).

No obstante, cuando yo estaba en secundaria y debíamos analizar obras literarias, nuestra profesora siempre nos refería a la biografía de los autores y nos animaba a ver cómo la vida del autor había influido en el texto. Recuerdo que yo a veces me preguntaba si no podía ser al revés: ¿No habían influido los textos en la vida de cada autor?  Después de todo, nosotros los estábamos estudiando por sus textos, no por quienes eran a nivel personal.

Aunque existen obras altamente biográficas, como las de Charles Dickens, Walt Whitman y Amélie Nothomb, otras como El señor de los anillos, Battle Royale y Los juegos del hambre parecen ir en la línea contraria. Si se suma el auge de la literatura fantástica, en especial el género para los adultos jóvenes, es posible especular que la crítica biográfica ya es asunto del pasado.

Sin embargo, recuerdo que con el primer cuento que publiqué, un estudiante creyó que la profesión del personaje principal reflejaba mi profesión personal, y no era así.  Lo mismo me ocurrió con otro cuento, en el que me dijeron que se notaba que yo había tenido perros, lo cual es falso: nunca he tenido.  Lo anterior me indica que las personas todavía miran el texto como un sustrato biográfico.

Por una parte, creo que tienen razón. Me parece muy difícil que el ser humano escriba algo totalmente ajeno a su experiencia. Hasta la ciencia ficción, con su tecnología futurista, depende de la tecnología conocida.

Por otra parte, no se debe olvidar que los textos poseen cierta autonomía de sus autores, en menor o mayor grado.  ¿Quién nos puede indicar, por ejemplo que una (auto)biografía constituye un reflejo fiel de la vida de una persona? ¿No se omitieron, mejoraron, cambiaron, o malinterpretaron detalles, por las razones que sea?

A pesar de todo eso, algo me llama la atención.  En la actualidad, otros enfoques literarios, directa o indirectamente, utilizan la vida del autor para analizar los textos.  Dos ejemplos son el Nuevo Historicismo, que retoma los sesgos personales tanto del autor como de la crítica misma, lo cual convierte a la biografía de los críticos y de los autores en elementos directamente relacionados con el texto.  El segundo ejemplo, tal vez más indirecto, puede ser el enfoque feminista.  Al enfatizar la importancia de las obras escritas por mujeres, muchas veces se remite a la biografía de las autoras para el análisis de la opresión patriarcal.  Del mismo modo, los enfoques feministas a menudo ligan directamente la vida del autor con sus textos (Hemingway es constantemente atacado por ser patriarcal, lo cual acentúa de algún modo el análisis de sus obras en ese marco de pensamiento).  

Me pregunto si pronto la biografía de los autores volverá a ser un requisito indispensable para el análisis literario, como en mis días de secundaria.


sábado, 16 de junio de 2018

Un libro de crítica literaria con historia

Hace unos días compré el libro Critical Practice, de Catherine Belsey, para usarlo en el curso de Estética y teoría literaria que impartiré el otro semestre.

Compré varios libros, de hecho, la mayoría usados.  Personalmente, los libros de segunda mano me gustan bastante porque, con sus marcas y signos inequívocos del uso y del paso del tiempo, me muestran el camino que han recorrido por la vida.  Algunos hasta traen sorpresas, muy como el que usó Harry Potter en El Príncipe Mestizo.

El libro de Belsey fue uno de los que venían con sorpresas; alguien le dibujó en la cara interna de la tapa varias explicaciones con el mismo método que yo uso para muchas de mis clases:

Me sentí como si este libro hubiera sido mío por toda la vida y fue sorprendente darme cuenta de que alguien más comparte el mismo estilo "artístico" que yo.

miércoles, 23 de mayo de 2018

¿La ciencia ficción provoca una lectura menos detallada?

Según un estudio de Chris Gaveler y Dan R. Johnson, dos investigadores estadounidenses, cuando los lectores identifican un texto como perteneciente al género de ciencia ficción, su forma de lectura varía de forma negativa.

Básicamente, los investigadores transformaron un extracto de un texto literario en uno de ciencia ficción al cambiar el ambiente (un restaurante en el original) por una galería espacial llena de extraterrestres.  No obstante, el personaje principal y las acciones se mantuvieron iguales.

¿Qué sucedió?  Descubrieron que los lectores sentían menos empatía con los personajes y leían el texto de forma más descuidada en el caso del de ciencia ficción. Los sujetos del estudio también percibían una calidad bastante inferior en el texto alterado comparado con el original.

Sin embargo, Gaveler piensa que el problema no se halla en los textos, sino en los sesgos personales de los lectores.  Es decir, si un lector percibe la ciencia ficción como un género menos serio, adaptará su lectura de la misma forma para leer un texto de dicho género.

Me pregunto si la dimensión estética tendrá algo que ver.  Después de todo, no se está trabajando con un texto originalmente escrito como ciencia ficción, sino con un texto de otro tipo, el cual ha sido modificado para que aparente ser de dicho género.  Esa también podría ser una variable en el estudio, publicado el 23 de noviembre de 2017.

Creo que voy a investigar más sobre eso.


miércoles, 31 de enero de 2018

"Vivir la literatura, vivir la cultura" ¡Y vivir la vida de los textos!

Enrique Banús, de la Universidad de Piura, en Perú, publicó el interesante artículo "Vivir la literatura, vivir la cultura: la función del escritor, la función de la crítica" en el número 27 de la Revista de Lenguas Modernas.

En dicho artículo, el autor hace énfasis en la idea de la vida del texto: los textos están vivos y escapan al control de sus autores.  Del mismo modo, subraya que la vida del texto muchas veces escapa a la mirada de la crítica literaria, con lo que concuerdo plenamente.  ¿Cuántas veces los críticos literarios han menospreciado textos por "su poco valor" y, años después, los textos resurgen mientras que aquellos que los desdeñaron quedaron en el olvido?  ¿Y cuántas veces los críticos, dirigidos por nuestros propios sesgos profesionales, filosóficos, religiosos o políticos destruimos literalmente a un texto (y a su autor) sólo porque su contenido no refleja nuestra posición?

¿Cuántos críticos literarios no abogan por una literatura estándar, políticamente correcta, que apoye los derechos de ciertos grupos sociales en cuanto a etnia, género, visión política, o identidad sexual?

¿Y por qué dichos críticos no levantan la voz y más bien celebran, por ejemplo, cuando un texto pisotea los credos religiosos o los valores específicos de una comunidad antagónica a la suya?

Lo anterior es un ejemplo de la doble moral en la crítica literaria, pues la tolerancia no es válida solamente cuando va en una dirección.

Los críticos, como afirma Banús, poseemos una gran responsabilidad al mediar con los textos. No tenemos el derecho de censurar textos o autores que no se amolden a nuestros intereses, criterios estéticos, o visión del mundo.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Después de la FILCR 2017...


Una vez terminada la FILCR 2017, la vida vuelve a la normalidad.  En retrospectiva, viví todo tipo de experiencias durante la Feria del Libro, de entre las cuales me gustaría destacar las siguientes:

LO BUENO
  • Conocí a muchos autores nuevos, cuyos libros ya forman parte de mi biblioteca y que están en proceso de lectura.
  •  Fue genial ver a los autores nuevos de la editorial promocionando no solo sus libros, sino también los de otros compañeros escritores.
  •  Tuve la oportunidad de conocer a Nana, Lin, Kar y a Michi (un grupo de booktubers muy entusiastas y amigables) en persona.
  • Aisha González (autora de Historias de una hormiguita) me facilitó muy amablemente un documento que explica los códigos de la clasificación de Dewey.  ¡Gracias Aisha! ¡Por fin todo tiene sentido!
  • Adriana Valenciano (autora de La bruja chillona) me explicó muy pacientemente la diferencia entre un álbum ilustrado y un libro infantil ilustrado, la cual yo no alcanzaba a comprender a pesar de leer al respecto.
  • Varias personas de edades diferentes se me acercaron para darme apoyo y para decirme que les había gustado mucho Segmentos en la vida de un monstruo y otras historias fantásticas, mi primer libro. Un padre de familia incluso me animó a escribir otra antología de cuentos en la misma línea.
  • Tuve la oportunidad de asistir a presentaciones de libros y otras actividades de gran interés.
  • Ver niños de todas las edades emocionados abrazando sus libros literalmente me hizo sentir muy feliz.
  • Me divertí con otros compañeros disfrazándome de los personajes de nuestros libros, y al hacerlo muchos niños, junto a algunos adultos, pudieron entrar a un mundo de fantasía.

LO MALO
  •  Como lo había pensado, el lugar no era el más adecuado para las condiciones climáticas.  A pesar de estar junto a una puerta, el calor era insoportable: el edificio contaba con muy poca ventilación y dejaba pasar los rayos solares sin ningún impedimento.  
  • Algunos puestos contaban con personal muy apto para mirar sus celulares, pero no para recibir a los visitantes.  Otros más bien eran al revés: no nos permitían ver los libros tranquilamente gracias a las técnicas de ventas del personal, más adecuadas para un mercado que para un puesto de libros.
  • El lugar para las comidas no era suficientemente espacioso.  Varias veces tuve que comer donde pudiese porque todas las mesas estaban llenas.
  • La organización no coordinó apropiadamente con las escuelas visitantes para varias presentaciones. ¿El resultado? Presentaciones infantiles con poco o con demasiado público. 

LO FEO


  • Algunos padres (no muchos, por suerte) le compraban a sus hijos juguetes o accesorios, pero no libros.
  • Ante la lentitud para usar los servicios sanitarios para las mujeres, algunas damas decidían entrar simplemente al de los hombres. Pude ver a varias maestras hacerlo frente a sus alumnos. Una incluso regañó a un niño por acercarse a la puerta del servicio de mujeres segundos después de que ella había salido del de hombres. ¡Se enseña con el ejemplo, señora maestra!

Si hubo otros elementos negativos o desconcertantes a nivel de organización, no lo sé. Personalmente, el sentimiento general de esta feria fue muy positivo y enriquecedor.  Incluso puedo decir que la feria mejoró notablemente en comparación a la del año anterior.

viernes, 18 de agosto de 2017

Presentación de Dark Latitudes en la FILCR 2017

Dark Latitudes | Oscuras Latitudes es una serie de dos volúmenes (uno en inglés y otro en español, con diferente contenido cada uno) que explora varias aristas de lo gótico.  Se estará presentando en la Feria Internacional del Libro CR 2017.  Es indispensable para quienes deseen adentrarse en la estética gótica... o para quienes deseen visitar la ciudad de Batman.  :P

sábado, 19 de noviembre de 2016

Más Detectives QR

Mi editora me informó que ya está lista la reimpresión de mi segundo libro, Detective QR y el adorno desaparecido.  :)


Por supuesto, agradezco profundamente a todas las personas que me han apoyado y que han sido parte del mundo híbrido de este libro.  Espero que Detective QR sea un medio de fomento a la lectura.

Debo ser honesto: Detective QR me ha puesto a pensar en muchos aspectos sobre los libros y su evolución.  ¡Barthes estaría orgulloso si pudiera ver que sus teorías tomaron forma en el hipertexto!

Muchos me han preguntado si pienso darle continuidad a Detective QR, o al menos a la dinámica de los libros híbridos.  Es posible; tengo varias ideas.  No obstante, ahora parece que mis oídos están escuchando un silbato de vapor...

¿La llamada Steampunk?  :P


jueves, 20 de octubre de 2016

Dark Latitudes: El mítico libro gótico

El libro Dark Latitudes: Mapping Gothic Sites and Mediums, coeditado por Ilse Bussing y Anthony López, se publicó hoy después de una larga espera.
Este libro es la compilación de las ponencias que se presentaron en el Primer Congreso Internacional de Estudios Góticos, UCR, en 2014.  Comprende artículos que abarcan desde lo gótico en el siglo XIX hasta lo gótico contemporáneo, en campos como el arte, la estética, el género y otros.

Una gran felicitación a mis colegas Ilse Bussing, Anthony López, Susana Monge y Kari Meyers, por su arduo trabajo en la producción de este libro.